Empate entre Montijo y Don Benito en un derbi con mucho ruido y pocas nueces

Momento de la expulsión de Cristo García en el Montijo R.M.

Fue un partido vibrante, repleto de ocasiones, emociones fuertes y muchos detalles, pero el resultado, a pesar del espectáculo, no dejó contento ni a unos ni a otros porque la necesidad era más imperiosa que el propio partido. Se fueron con reparto de puntos Montijo y Don Benito de un duelo vibrante, con mucho fuego dentro del césped, pero con poco botín tras los 90 minutos. Ni el Montijo salió contento de un partido que esperaba ganar ni al Don Benito le supo bonito el empate después de haber jugado con un hombre más prácticamente toda la segunda parte. Y con marcador a favor.

Tuvo prácticamente de todo este derbi extremeño: goles, penaltis, expulsiones, ocasiones, encontronazos y ruido en las gradas. Pudo ganar cualquier y lo pudo perder cualquiera. Tal vez por eso, el empate fue lo más justo.

Volvían a las porterías dos arqueros extremeños que son santo y seña en sus equipos: Sergio Tienza y Seba Gil. El primero tras casi un mes lesionado. El segundo, algo más de dos meses.

Seba Gil comenzó a ser protagonista del partido al cuarto de hora. Después de una salida atrevida del Don Benito, buscando por dentro la movilidad de Pablo Rodríguez, fue el Montijo el que tuvo la primera gran ocasión. Gran centro de Gideon desde la banda y el remate de Yeray, que iba para dentro, lo tapona Trinidad con la mano en el intento de despejar. Hay quien discutió si la tarjeta era amarilla o roja, aunque con buen criterio Asensio Pérez la dejó en una amarilla porque tapaba el portero de cerca. Abraham Pozo asumió la responsabilidad y Seba Gil le adivinó el lado y la altura del golpeo haciendo una soberbia parada para los suyos. Un paradón que era como un gol.

El penalti y la ocasión errada dejó tocado al Montijo, al que se le vio irreconocible en lo que restó de primera parte. El Don Benito, sin mucho brío, fue viendo como su rival se consumía ante su falta de contundencia ofensiva. Poco a poco, los de Roberto Aguirre fueron ganando metros hasta que Carlos López cocinó una falta a unos 30 metros del área. El propio Carlos se sacó de la chistera un libre directo colosal que superó a la barrera y entró ajustado al palo de la portería de Tienza. Un golazo que significaba el primero del Don Benito en competición tras 566 minutos de liga.

El partido había diseñado un guión imprevisto en la primera media hora de juego. Del claro 1-0 se pasó al 0-1 y la situación era novedosa tanto para unos como para otros este año.

En lo que restó de primera parte, el Montijo continuó bloqueado en ataque, sin más alternativas que colgar balones a la cabeza de Fernando Pino, que no tuvo su día El Don Benito, tras el gol, empezó a especular demasiado y tampoco se asomó en exceso a la portería de Tienza. Un error capital que le costaría caro más adelante.

Acción reacción

Si el guión fue imprevisto en la primera parte, más lo fue en la segunda. Marrero sorprendió con un triple cambio de inicio que a las claras nos dejaba ver su descontento con la primera parte. Keita, Batanero y Cristo García ingresaron en el terreno de juego y todos tuvieron gran influencia en el partido. El que más, Cristo García, que apenas duró cinco minutos y medio en el campo. El delantero se autoexpulsó con dos acciones prácticamente calcadas y consecutivas en minuto y medio. Fue al salto a destiempo contra dos rivales, entrando de forma agresiva con dos acciones claras de tarjeta. La primera, tuvo un pase. La segunda, con una amarilla ya vista, fue una temeridad que le costó la roja y el enfado de Marrero, que también vio tarjeta amarilla.

El fútbol tiene esas cosas raras e inexplicables que, por mucho argumento que quieras darle, no puedes transmitir con nitidez. Lo cierto es que con un hombre menos, a media hora para el final, el Montijo jugó los mejores minutos de toda la temporada. Ver para creer.

Marrero sacó a Madrigal por la izquierda y el equipo empezó a tejer ocasiones plagadas de buen fútbol y con una impresionante presión asfixiante arriba. Por momentos, parecía que el Montijo estaba con 11 jugadores y el Don Benito con 10 cuando en realidad era al revés.

En una de esas jugadas, Madrigal puso un centro medido a la cabeza que Cristo remató a la red en un remate académico. Un soberbio gol de un jugador que siempre saca cosas positivas de la nada.

Con mucho corazón y rabia, el Montijo se fue por momentos arriba y estuvo a punto de voltear el partido a balón parado donde cada balón de Abraham Pozo era una lanza al corazón del Don Benito.

El desgaste pasó factura y a diez minutos del final las tornas se dieron la vuelta y fue el Don Benito el que encerró al Montijo para ganar al partido. Tienza sacó una mano antológica a disparo de Marcos Ruiz y en esa ruleta de ocasiones, nadie acertó.

El empate no contentó a nadie porque ambos están necesitados. Y lo que es peor, en descenso.

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